Es ahora cuando me doy cuanta que el tiempo pasado fue mejor.
Me acuerdo, como el día de Reyes no podía dormir en toda la noche y madrugaba para ver que me habían traído, estaba desde septiembre pensado en que pondría en la carta que les mandaría. Luego volvía al colegio feliz por ver a mis amigos y enseñarnos todos los regalos. Pasaba las tardes jugando al escondite decía “Por mi y por todos mis compañeros” y me sentía como un héroe todos me querían, preguntaba ¿Puedo jugar? Y ya hacia nuevos amigos. Solo lloraba por heridas en las rodillas, no había alegría mas grande que cuando venia mi madre con una bolsa de Chetos y tocaba un tazo, si era repetido nos sentíamos todos unos traficantes cambiándolos, la mayor desilusión era que nos eligieran el ultimo en algún juego de equipo.
Como hecho de menos esos tiempos, en los que el ordenador solo servia para pintar en el paint, y con una comba y un balón bastaba para divertirse toda la tarde.
Y ahora quedan esos recuerdos, esos detalles que significaron mucho en algún tiempo, detalles que ahora recuerdas, y no puedes hacer otra cosa que sonreír. Porque ahora ya no te queda nada

No hay comentarios:
Publicar un comentario